11 posiciones Bondage para despertar la pasión
Si te sientes algo picoso/a porque quieres experimentar el sentimiento de someter a alguien, o ser tu el sometido, oficialmente eres tan curioso/a…. Cómo la gran mayoría de personas. El 93% de los hombres, y el 96% de las mujeres reportan tener fantasías sobre el BDSM, según un estudio realizado por Justin Lehmiller, que realizó para su libro: Dime lo que deseas: La ciencia del deseo sexual y Como puedes mejorar tu vida sexual.
Si, técnicamente, el BDSM es identificado por el «bondage», la dominancia y el sometimiento, el sadismo y masoquismo…. Pero el «bondage» esta ahí, el primero en la lista. Y dependiendo de que tan adentro desees experimentarlo, puedes incluir los demás elementos o no.
El bondage es sobre elevar tu experiencia con tu pareja. Cuando alguien esta bajo tu lazo, tu automáticamente estás incluyendo los elementos de confianza, control, comunicación e incertidumbre. Hay un cierto agasajo a libertad y creatividad en solamente relajarse y someterse a esa experiencia y/o controlar cada elemento a tus gustos. Además, compartir una fantasía con tu pareja es sumamente picante.
«No seas impaciente cuando se trata sobre la confianza y la consensualidad—no importa que tan fuerte lo desees, tomatelo con calma. Ahora que mi esposa y yo tenemos esa confianza, ha sido una experiencia maravillosa para nosotras,» argumenta Maisha Azar, educadora sexual en Black Girl Mantra, en EE.UU. «Existe una conexión sinérgica entre el «dominante» y el «dominado» y eso es profundamente hermoso, espiritual, sensual. Yo puedo tanto rendirme o dejar que el miedo tome control. Este intercambio de poder, este tipo de bondage nos libera.»
Para asegurarse que ambas partes están teniendo un tiempo placentero, asegúrate que todos estén en la misma página, tener una palabra de seguridad y tener un par de reglas básicas. Asegúrate de que tus materiales para el bondage sean seguros (por ejemplo, las pantimedias pueden apretarse mucho y cortar la circulación) y mantener una tijera a la mano, por si es necesario un plan de emergencia.
Si quieres elevar aún más la experiencia, puedes ver nuestra selección de esposas, kits, látigos y demás, en nuestra categoría de Fetish y Bondage!

La muñequita de trapo.
Incluso la cucharita se puede apicantar con un poco de bondage. Las muñecas y antebrazos de la cucharita pequeña se sujetan hacia adelante. Y su pareja puede meser su cadera a su antojo — añadiendo un un vibrador, un dildo, etc. Las nalgadas son opcionales (pero altamente recomendadas).

El factor «X»
Consigue el punto perfecto entre una caliente incertidumbre y «¡Ayuda! estoy demasiado vulnerable» con tu pareja en una posición en forma de «X», boca abajo. Estar boca abajo te hace sentir menos expuesto/a y más seguro, pero suficientemente erizante porque la persona que está en esa posición no puede apreciar muy bien lo que está sucediendo. Puedes deslizar tu mano con un poco de lubricante tibio para agasajarles, y si es tu y ellos desean, puedes incluso jugar con su cola.

Solamente mío
Sujeta tu muñeca a la de tu pareja (las esposas son las mejores para este caso) y llévalos a donde desees. Tu estás en control de lo siguiente que suceda. Sujeta su mano sobre su cabeza y montales a tu ritmo, o giralos a un lado y mueve su mano dónde tú lo desees.

Pasando la soga de seda.
Para comodidad en la incomodidad que está en ser amarrado, prueba una posición de pie usando tipos de restricciones que puedan usarse a una puerta. ( Ejemplo, sujetar su muñeca a un picaporte.) Ellos pueden o mirarte de frente, y ver que planeas para ellos, o mantenerlos en la incertidumbre haciéndoles darte la espalda. Trata de usar solamente tú boca para tocarles, para hacer que su atención al detalle sea aún más fuerte.

Sobre la Luna
Postra tu pareja sobre un banquillo o silla alta, y ata sus tobillos y muñecas a las piernas del mismo, puedes masajearles gentilmente ( o no tan gentilmente) o torturarles con tu lengua o juguete de preferencia, o con la promesa de penetración si ruegan lo suficientemente bien.

Este pequeño cerdito/a….
Si quieres probar una posición clásica del bondage del amarre de cerdito, pero no eres (¡Aun!) Un profesional, adelantar y haz un poco de trampa y usa un sistema de restricciones que haga el posicionamiento por ti. Tu pareja/víctima se recuesta sobre su estómago mientras le atas sus tobillos y brazos detrás de su espalda. Ellos tendrán dificultad para moverse pero dependiendo de el equipo de restricción que uses, les será cómodo y menos fuerte. Recompensales su buen comportamiento con un masajista con lubricante donde desees.

El asiento caliente
Sientalos en una silla de espalda recta, y atales las piernas a la misma, y sus muñecas juntas a su espalda. Ciegales con un antifaz para que esten a flor de piel a lo que sea que escojas hacer con ellos. A algunas personas les gusta que los toqueteen con un cubo de hielo y un toque caliente con tus labios. Otros quizás les guste algo un poco más rudo como un toque con un látigo o espátula.

Amarres calientes.
Empieza con una pieza de tela de seda ( puedes comprar cuerda de bondage especial o puedes usar una corbata sencilla de hombre) para amarrarle las muñecas sobre su cabeza. Recuestalos en su espalda y montales, diles que no tienen permitido absolutamente moverse. O al menos que les digas lo contrario.

Contra las cuerdas.
Adentrando más hacia el bondage de cuerdas. (Seguridad ante todo: nunca amarres muy fuerte. Ten un par de tijeras a mano en caso de algún problema.) Nunca hay demasiada comunicación durante una sesión de bondage, así que pregúntale a tu pareja a lo largo de la sesión como se siente. Se arrodillan con el rostro hacia el suelo ( o cama), con el trasero al aire, y sus muñecas ajustadas a sus tobillos. En esta posición quedan totalmente a tu merced, puedes juguetear con su trasero, usar lubricante para un toqueteo caliente. No sin antes hacerles rogar, obviamente.

La marca
Nunca alguien estará más a tu merced que cuando están sobre su espalda y completamente abiertos a cualquier cosa que suceda. Diles que (o mejor, ¡ordenales!) Que se acuesten y que abran sus piernas, que sus brazos pasen debajo de sus rodillas y que sujeten sus tobillos, para que les amarres sus muñecas y tobillos ( existe la cinta de bondage, para facilitar el proceso).

Los 4 puntos
Una de las posiciones clásicas, sencillas, pero sin dejar de ser igual de picantes, empieza por recostar tu pareja en la cama, y usando distintos equipos de bondage, sujetales los brazos y piernas a las esquinas de la cama. Una vez ya estén indefensos, torturarles con un oral furiosamente lento.
Comment (1)
[…] esto hemos entrado ya en el mundo del BDSM propiamente dicho, donde la S es la sigla para el sadismo (placer al infringir dolor) y la M […]